lunes, 21 de marzo de 2016

Pedir Espíritu Santo para Discernir, cómo Orar y...

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
A SU AMADA HIJA LUZ DE MARÍA
16 DE MARZO DEL 2016



·        Desvían su atención hacia una FALSA PAZ.
·       Nueva Peste avanza rápidamente.
·    Pedir el Espíritu Santo para discernir y sostenerse en las pruebas y la persecución.
·       Cómo Orar.
·       Escases, carestía y contaminación de alimentos.
·     El comunismo, su finalidad: blasfemar el Nombre Santo de Dios y destruir a las Naciones.


Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:

Les bendigo instante a instante, para reforzar la Fe de cada uno de ustedes. El mal se ha extendido por toda la Tierra, atacando al hombre, mayormente en sus sentidos para que éstos sean llevados a actuar en contra de la Voluntad Divina.

Todas las Legiones Angélicas se encuentran sobre la Tierra, atentas al llamado de cada uno de ustedes. No olviden que pedir la ayuda, el solicitar la asistencia Divina, la intercesión de los Santos y Santas, el auxilio de sus Compañeros de camino y solicitar su intercesión, les refuerza en este instante tan cruento que vive toda la humanidad.

¡Cuántos detractores se mofan de los Llamados de Mi Hijo y Míos, en este instante en que han escuchado hablar de paz!, olvidando la Palabra de Mi Hijo a través de San Pablo:

·        Desvían su atención hacia una FALSA PAZ.


 Cuando todos se sientan en paz y seguridad, les caerá de repente la catástrofe encima… (Cfr  1 Tes 5,3).

La falsa paz se encuentra en manos de una potencia. No cifren esperanzas en lo que no es duradero. Ustedes continúen atentos y alertas, preparándose sobre todo espiritualmente.

DEBEN PASAR DEL REZAR AL ORAR Y DEL ORAR AL MEDITAR, YA QUE ANTE LOS FUERTES INSTANTES QUE SE AVECINAN, MIS HIJOS DEBEN MEDITAR CADA PALABRA QUE ORAN PARA QUE ENCUENTREN EN ELLA EL REFUGIO, LA FORTALEZA, EL AUXILIO, EL ALIMENTO, LA FE Y LA CERTEZA DE QUE A TRAVÉS DE LA ORACIÓN MEDITADA, LA FE SE ACRECIENTA EN LA CRIATURA HUMANA.

En este instante, algunos de Mis hijos son perseguidos por los mismos hermanos de su metro cuadrado. Alégrense y regocíjense porque ello es signo y señal de que Mi Hijo les está llevando por Su Camino, ante la prontitud y la inminencia de los acontecimientos que les he anunciado a través de los tiempos.

En este instante, en que a espaldas de la humanidad se prepara el engañador para atacar con dureza al Pueblo de Mi Hijo, desean desviarles llevándoles a colocar toda la atención en una falsa paz. No olviden, hijos, que el lobo, lobo será (Cfr. Mt 7,15), y perseguirá a todos aquellos verdaderos hijos de Mi Hijo, los atormentará y deberán refugiarse y vivir en unidad para abrigarse y protegerse unos a otros. Algunos se mantienen de lejos y en los instantes cruentos, anhelarán a sus hermanos.

·       Nueva peste avanza rápidamente.

AMADOS HIJOS DE MI CORAZÓN INMACULADO, UNA NUEVA PESTE AVANZA RÁPIDAMENTE. USTEDES UTILICEN LOS MEDIOS DE LA NATURALEZA QUE YO LES HE BRINDADO, CON SEGURIDAD Y CON FE (*)

No olviden que la unidad es imprescindible, la unidad entre ustedes y la unidad con la Casa de Mi Hijo. Aquellos que en este instante les persigan, les están acercando más rápidamente hacia la verdadera unión con Mi Hijo.

Ante los acontecimientos venideros, los hijos de Mi Hijo no pueden vivir a medias, ustedes saben que deben ser fieles, justos y misericordiosos, y deben decidirse a decir ¡sí, sí! a Mi Hijo o ¡no, no! (Cfr Mt 5,37) pues los tibios serán vomitados de la boca divina (Cfr Ap 3,16). Los mismos acontecimientos irán separando el trigo de la cizaña. (Cfr Mt 13, 24-30).

El mal penetró en la humanidad y el mismo hombre abrió las puertas de sus hogares para que la tecnología mal empleada tomara un lugar de honor en sus hogares. A través de ellos, la mente y el pensamiento, el consciente y el inconsciente de Mis hijos han sido intoxicados con un veneno letal. En este instante en que ustedes son conocedores de ello, deben decidirse a reemplazar el lugar de la tecnología y entregárselo en un altar de amor a Mi Hijo.

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado, no desprecien los signos ni las señales de este instante, 
no se alegren con los rumores de la falsa paz, ustedes conocen cómo trabaja el mal, engañando y mostrando otro rostro que no es el verdadero.

Amados Míos, el terrorismo avanza, oren por Francia.

Oren, amados hijos, por Ecuador, la Naturaleza le flagelará.

Oren, amados míos, por Nicaragua, padecerá, su tierra será estremecida.

La purificación de Estados Unidos continúa, oren por esa Tierra mía.

¡MIREN HACIA LO ALTO, MIREN HACIA LO ALTO, HIJOS MÍOS!, QUE MI HIJO LES MOSTRARÁ CON ANTERIORIDAD LOS ACONTECIMIENTOS QUE USTEDES BIEN CONOCEN: UNA SEÑAL DE MISERICORDIA.

·       Pedir el Espíritu Santo para discernir y sostenerse en las pruebas y la persecución.

Manténganse en paz con Mi Hijo. Pidan constantemente el auxilio del Espíritu Santo para que disciernan correctamente, no sean de los que ante la primera prueba, huyen desconsolados. El Pueblo de Mi Hijo es valeroso, pues ha recorrido con Mi Hijo el camino al Calvario.

Esta Semana Mayor que se avecina deben vivirla santamente. No caminarán solos en ningún instante, pues Mi Hijo mora dentro de cada uno y Yo continuamente Me acerco a ustedes para mostrarles el camino correcto.Despierten los sentidos espirituales, pues con una fe tibia no lograrán vencer la persecución

Despierten los sentidos espirituales, mediten y profundicen cuando oran cada palabra que pronuncian, no sean de los que por cumplir, rezan a la ligera pues ofenden a Mi Hijo al rezar por cumplir.

OREN HIJOS MÍOS, OREN Y MEDITEN.  USTEDES DEBEN CONTINUAR EL CAMINO CON LA ARMADURA DE LA FE, PERO NO UNA ARMADURA DÉBIL, SINO UNA ARMADURA EN LA VOLUNTAD DIVINA.

Un gobernante conocido y reconocido en el mundo será llevado a la muerte y esto enfurecerá a su Pueblo. El mal se encuentra en este instante moviendo silenciosamente todo lo que necesita para que de un instante a otro, sean sorprendidos con una noticia que les estremecerá, pues mirarán cómo un Pueblo es destruido para llevar a cabo los deseos y planes del que se acerca a usurpar el lugar de Mi Hijo.

Trabajen en ustedes mismos. No utilicen el don de la palabra para hablar a la ligera. Sean amor, como Mi Hijo es Amor.

·       Escasés y contaminación de alimentos.

Amados de Mi Corazón Inmaculado, antes de que los alimentos escaseen en toda la Tierra, los alimentos serán contaminados para que los que los ingieran enfermen, y de esta forma desestabilizar a gran parte de Mis hijos. No olviden que el que actúa con Fe, es libre de todo mal. (1)

·       El comunismo, su finalidad: blasfemar el Nombre Santo de Dios y destruir a las Naciones.

No olviden que el comunismo continúa levantándose contra las Naciones, con más fuerza. (2)

Sean Amor como Mi Hijo es Amor. Sean testimonios vivos. Apresuren el paso. Crezcan espiritualmente. No olviden que Yo acojo con gozo el padecer de los Míos y lo derramo en bendiciones sobre toda la humanidad.

Mi Amor Materno, Mi bendición sea en cada uno de ustedes. 
Mamá María.
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.



COMENTARIO DEL INSTRUMENTO

Hermanos (as):

Durante el mensaje de nuestra Madre, Ella me permitió mirar y escuchar Su Palabra, diciéndome que la humanidad duerme y que la paz que se dé a conocer a nivel mundial, no es creíble, ya que las grandes potencias se mantienen en estado de alerta ante el mínimo movimiento de otra potencia.

Nuestra Madre me mostró el estado de rebeldía en que se mueve la humanidad endurecida por el mal, y cómo ese poder lo ha cedido el mismo hombre, entregándose a la tecnología mal empleada, complaciendo los sentidos humanos que han sido contaminados hasta el hartazgo, no levemente, sino como una gran plaga que ha bloqueado su espiritualidad, tomando su voluntad humana e inmovilizándola.  

Miré cómo el mal avanza con cadenas, sujetando a los hombres que se mantienen lejos de Dios.

·       Contaminación de alimentos y carestía.

Miré alimentos de toda clase, antes de la carestía, siendo contaminados y cómo cuando llegó la carestía, los hombres los ingerían y morían.

Me permitió mirar la protección con que contamos, como hijos de Dios, pero cada uno debe ganar esa protección siendo cumplidores de cuanto debemos cumplir, no lo que cada uno desee, sino lo que el Cielo nos pide.

ME MOSTRÓ LA URGENCIA DE QUE SUS HIJOS SEAMOS CONSCIENTES DE ESA REALIDAD DEL AMOR DIVINO, Y LA URGENCIA DE SER CONSCIENTES DE ESE AMOR AL QUE LA ÚNICA FORMA DE RESPONDER COMO DEBEMOS, ES MEDIANTE EL AMOR MISMO, COMO CRISTO Y NUESTRA MADRE NOS HAN ENSEÑADO.

Amén.


Mensaje Certificado por el Ministerio Internacional de Difusión Profética: VLM/16/3/16

domingo, 20 de marzo de 2016

REVISAR DESDE NUEVAS BASES VUESTRA VIDA.

Mensaje de Jesús al Ob.Ottavio Michelini el Domingo 23 de Septiembre de 1975, Vigente al 2016
Ob.Ottavio Michelini


Todo comandante de estado mayor, periódicamente reúne en torno a su mesa de trabajo a sus ayudantes.
Con ellos, mira, revisa y estudia los planes elaborados pa­ra la defensa y según la necesidad, también para el ataque contra los que se consideran enemigos. Estos planes son actualizados y reelaborados continuamente según el variar de las situaciones de los pueblos.

Elaborar planes de defensa y ataque contra los enemigos

Ahora bien, hijo, y con mayor cuidado deberían hacer otro tanto aque­llos que, en Mi Iglesia y en mis iglesias, tienen el deber preciso e irrenunciable de preparar el malparado ejército de mis soldados (todos los confirmados son mis soldados) a la defensa de los ataques de sus enemigos espirituales: el demonio, el mundo, y las pasiones. ¡Y prepararlos no sólo para la defensa sino también para el ataque!

La batalla que mis soldados deben combatir es la más importante, la más necesaria, la más urgente de todas las guerras que se combaten en el mundo. La más necesaria porque del éxito de esta batalla de­pende la vida o la muerte eterna.

La más urgente porque las fuerzas bien organizadas y bien dirigidas del Mal quie­ren el predominio sobre las fuerzas del Bien y el prevalecer de éste sería determinante para el futuro de la Iglesia y del mundo.

La más importante, si no quieren sucumbir en el tiempo y en la eternidad.
Hijo, en un precedente coloquio, te he hablado con claridad de la gigantesca lucha que desde la creación del hombre, está en acto en el mundo. (Gn.3,15 a Apoc.12 y caps. sigs.)

Los cristianos, influen­ciados y sugestionados, parece hayan perdido el senti­do de su existencia, abatidos por la crisis de fe, originada por la antisocial oleada materialista. Mal guiados, no bien adiestrados, son espantosamente arrastrados por las fuerzas adversas del mal.
Urge poner la segur[3] a la raíz y tener el valor de mirar a la cara la realidad si no se quiere ser sumergidos.

Remedios espirituales

— Señor, a mí me parece que hay tantas iniciati­vas y actividades en acción en tu Iglesia, precisamen­te para contener el mal.
Hijo mío, no faltan actividades e iniciativas, es­tudios y encuentros; hasta demasiados hay de eso. Pero te he dicho que urge poner la segur a la raíz, lo que quiere decir tener el valor de buscar las causas verdaderas de esta derrota del mundo cristiano de hoy.

El Concilio ha indicado estas causas, pero poquísimos las han tomado en serio. La mayoría con diabólica insensatez, han tomado el apunte para generar confusión y anarquía en Mi Cuerpo Místico, entre mis soldados, entre mis fieles.
Los remedios para eliminar las causas de tantos ma­les espirituales no pueden ser sino espirituales.
Es obvio, los remedios os los he indicado con los luminosos ejemplos de mi vida, pasión y muerte.

El primer remedio, fundamental y seguro es una auténtica conversión.
Ninguno debe maravillarse, ni los fieles ni mucho menos los sacerdotes.
Comiencen mis sacerdotes a exami­narse sobre su vida interior ¡cuánto encontrarán que deben rehacer!

Rehacerse a sí mismos para rehacer a los demás, santificarse a sí mismos para santificar a los demás; menos lecturas inútiles y nocivas, menos televisión, menos espectáculos; más meditación y oración, más devoción a mi Ma­dre y Madre vuestra también, más vida eucarística.

Hijo, por muchos de mis sacerdotes soy tratado como un objeto, ni más ni menos que un objeto cualquiera. Sin embargo Yo, Jesús Verbo Eterno de Dios, Dios como el Padre mío, estoy realmente presente en el Misterio del Amor, en el Misterio de la Fe.

Saneamiento interior

Si mis sacerdotes tienen el valor de poner la mano en el arado para dar inicio a este saneamiento interior, Yo estaré con ellos, Yo los ayudaré, los asistiré, los consolaré a fin de que no fallen en sus santos propósitos y grande será también la ayuda, la asistencia de mi Madre.

Desde aquí hijo mío, — dilo a tus hermanos sacerdotes — desde aquí se necesita iniciar la gran reforma para purificar y sobrenaturalizar mi Iglesia en buena parte paganizada.

Para esto deberían mis sacerdotes encontrarse, pa­ra elaborar en hermandad de intentos, los planes de defensa personal y social de mi Iglesia.

No teman: Yo estaré en medio de ellos. Entonces sí que les haré conocer mis ca­minos y mis pensamientos. En estos mis caminos los guiaré.

Dilo hijo mío, sin miedo, sin temor; arroja tu pequeña semilla y reza para que no caiga en terreno árido sino en terreno fértil y fecundo.
Te bendigo. Ámame mucho.


viernes, 18 de marzo de 2016

LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS. LA VIDA CONTINÚA DESPUÉS DE LA MUERTE.

Mensaje de Jesús al Ob. Ottavio Michelini el 22 de Septiembre de 1975, Vigente en el 2016



  • La familia de Dios y las almas en el Purgatorio.
  • La vida continúa. 
  • Recursos inutilizados: ayuda mutua entre vivos y almas en el Purgatorio.
Hijo, te he dicho repetidamente que Yo soy el Amor; donde hay amor estoy Yo.

Yo Soy el Amor Infinito, Eterno, Increado, venido a la tierra a reconciliar y por consiguiente reunir con Dios a la humanidad arrancada del odio.

El amor por su naturaleza tiende a la unión, como el odio por su naturaleza tiende a la división.
Nosotros somos Tres, pero el Amor Infinito nos une íntimamente en Uno solo, en una sola naturaleza, esencia y voluntad.
El amor me ha llevado a Mí, Verbo eterno de Dios hecho carne, a inmolarme a fin de que se diese a todo hombre la posibilidad de unirse en Mí a Dios, y formar Conmigo una sola cosa, como Yo soy una sola cosa con mi Padre que me ha enviado.
Hijo, desde hace más de cien años el Materialismo como sombra oscura y densa, envuelve buena parte de la humanidad.
Él ha ofuscado también en mi Cuerpo Místico, esto en el alma de muchos fieles y sacerdotes, el dogma de la Comunión de los Santos que es una realidad espiritual grandiosa, viva, verdadera y operante en  Cielo y tierra.
No hay términos aptos para explicar su grandeza, potencia y actuación vibrante de amor y de vida. No hay palabras en vuestro lenguaje, aptas para hacer comprender el invisible, misterioso intercambio que encuentra su centro en mi Corazón misericordioso.
Pocas son las almas que han comprendido, y pocos son también los sacerdotes que, además de creer abstractamente, viven activamente en esta Comunión con los bienaventurados comprensores[2] del Paraíso, con las almas en espera en el Purgatorio y con los hermanos militantes en la tierra.

La muerte, contrariamente a los prejuicios con respecto a ella, no pone fin a la actividad de las almas. La muerte que, con palabra más precisa deberíais llamar "tránsito", es un pasar del tiempo a la eternidad, que no es poner fin a la actividad del alma, sea en el bien, sea en el mal.

La familia de Dios y las almas en el Purgatorio.

En cualquier familia ordenada en el amor, cada miembro que la constituye, concurre al bien común en un intercambio de bienes dados y recibidos en una comunión armoniosa.
En un grado con mucho superior, así es en la gran Familia de todos los hijos de Dios: militantes en la tierra, en espera en el Purgatorio y bienaventurados en el Paraíso.

Por tanto es necesario, con el fin de volver cada vez más rica de frutos divinos la fe en esta Realidad divina y humana, brotada de mi Inmolación en la Cruz, tener sobre ella ideas precisas.
Se debe:
1) Creer firmemente en el dogma de la Comunión de los Santos.
2) Cuando se habla de la familia de los hijos de Dios, los sacerdotes deben dejar bien claro que a esta familia pertenecen los peregrinos en la tierra, las almas en espera en el Purgatorio y los justos del Paraíso, esto es los santos.
3)  Los sacerdotes (muchos de los cuales ponen el acento casi exclusivamente en las cuestiones sociales en favor de los hermanos militantes, deplorando con razón las injusticias perpetradas) olvidan casi siempre las injusticias más graves hechas en perjuicio de los hermanos que están en el Purgatorio.

Para tal gravísima omisión se necesita o no creer en el Purgatorio o no creer en el tremendo sufrimiento al que las almas purgantes están sometidas.

La necesidad de ayuda de las almas en espera es bastante más grande que la de la criatura humana que más sufre en la tierra.

El deber en fin de caridad y de justicia hacia las almas en pena es más acuciante para vosotros en cuanto que, no raras veces, hay allí almas purgantes que su­fren por culpa de vuestros malos ejemplos, porque habéis sido cómplices con ellas en el mal o en cualquier forma ocasión de pecado.
Si la fe no es operante, no es fe.

La vida continúa

Hijo mío, se necesita hacer entender con claridad que la vida continúa después de la tumba.
Todos aquellos que os han precedido en el signo de la fe, sea que estén en el Pur­gatorio o ya en el Paraíso, todavía os aman con amor más puro, más vivo y más grande.
Están animados por un gran deseo de ayudaros a superar las duras pruebas de la vida para que alcancéis, como ellos ya han alcanzado, el gran punto de llegada, el fin de la vida misma.

Ellos conocen ya muy bien todos los peligros que acechan a vuestras almas.
Pero su ayuda con respecto a vosotros, está condicionada en buena medi­da por vuestra fe y vuestra libre voluntad para acercaros a ellos con la oración y con la confianza en su eficacísimo patrocinio ante Dios y la Virgen Santísima.

Si los sacerdotes y los fieles están animados de vivísima fe, conscientes de los inagotables recursos de gra­cias, de ayudas y de dones que pueden obtener de este Dog­ma de la Comunión de los Santos, verán centuplicado su poder sobre las fuerzas del Mal.

Yo he dotado a mi gran Familia de riqueza y po­tencia insondable y la robustezco con la fuerza invenci­ble de un Amor infinito y eterno.

Recursos inutilizados: ayuda mutua entre vivos y almas en el Purgatorio.

Mis sacerdotes instruyen a los fieles con palabras sim­ples y claras, diciendo que vuestros hermanos que han cum­plido ya en la tierra el periplo de su vida temporal, no están divididos de nosotros, no están lejanos de vosotros.

Decid también que no están inertes y pasivos a vuestro respecto sino que, en un nuevo estado de vida más perfecta que la vuestra, os están cercanos, os aman. Ellos toman parte, en medida de la perfección alcanzada, en todas las vicisitudes de Mi Cuerpo Místico.

Os repito que ellos no pueden descartar vuestra libertad pero, si son solicitados por vuestra fe y por vues­tras invocaciones, os están y estarán cada vez más cercanos en la lucha contra el Maligno.

Os miran, os siguen e inter­vienen en la medida determinada por vuestra fe y por vuestra libre voluntad.

Hijo mío, ¡qué inmensos tesoros ha predispuesto mi Padre para vosotros!
¡Cuán inmensos recursos inutilizados!
¡Cuántas posibilidades de bien dejadas caer en el va­cío!
Se afirma creer, pero no hay más que un mínimo de co­herencia con la fe en la que se dice creer.
Te bendigo. ¡Ámame!